FUIMOS INVENCIBLES
CRÉDITOS
Javi Arranz: Voz
Guzmán Delgado: Guitarra
Telmo Nomar: Bajo
Manu Colibrí: Batería
EFEKT: Synthesizers
Producer / Productor: Javi Arranz y EFEKT
Music / Composición Musical: Merlyn Cruz y Javi Arranz
Lyrics / Letras: Javi Arranz
Mastering Engineer / Ingeniero de Mastering: EFEKT
Mixing Engineer / Ingeniero de Mezcla: EFEKT
Recording Engineer / Ingeniero de Grabación: EFEKT
Recording Engineer (Vocals) / Ingeniero de Grabación (Voces): EFEKT
Performers / Intérpretes: Living Alicante
Sociedad de Autores: Registrada en SEDA
Distribuidora: TUNECORE
Master, Imagen y Diseño: ACLP
STORYTELLING
Hubo un tiempo en el que creíamos que la vida nos pertenecía.
La calle era nuestra, las madrugadas no tenían hora y el futuro parecía demasiado pequeño para todo lo que queríamos hacer. No éramos solamente dos amigos. Éramos un refugio, un pacto sin firmar, una forma de sentir que, mientras estuviéramos juntos, nada podía salir mal.
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Fuimos invencibles.
Y quizá por eso nunca pensamos que también podíamos rompernos.
No hubo una gran despedida. Ni un último abrazo. Ni siquiera un momento exacto al que poder regresar para arreglarlo todo. Solo noches que sobraron, palabras que faltaron, demasiado orgullo y silencios que fueron ocupando el lugar de las risas.
Hasta que un día miras a tu lado y la persona con la que ibas a comerte el mundo ya no está.
Y eso es lo que más duele: no que aquello fuera mentira, sino que fue verdad. Las risas existieron. Los planes fueron reales. Durante un tiempo nos sentimos gigantes.
Hay amistades que no terminan del todo. Se quedan viviendo en una calle, en una canción, en una madrugada cualquiera. Se quedan atrapadas en una versión de nosotros mismos a la que ya no sabemos cómo volver.
“Fuimos invencibles” nace de esa ausencia. De echar de menos a alguien que sigue vivo en algún lugar. De preguntarse en qué momento dejamos de buscarnos. De comprender que lo vivido nunca se borra, aunque lo que se rompe no vuelva a ser igual.
Living Alicante convierte esa herida en canción.
Por quienes alguna vez tuvieron a alguien con quien pensaron que podrían contra el mundo.
Por quienes todavía guardan su voz en los bolsillos.
Por quienes darían cualquier cosa por regresar, aunque solo fuera durante una canción, a aquel lugar en el que fueron invencibles.
Fuimos invencibles.
Fuimos de verdad.
Y quizá por eso todavía duele.